Cerca de 68 migrantes regresaron este lunes a Honduras y Colombia en las primeras deportaciones voluntarias impulsadas por el gobierno de Donald Trump.
De este grupo, 38 son hondureños, incluidos 19 menores de edad que fueron enviados a su país de origen en un vuelo privado, además de ello el gobierno estadounidense les otorgó mil dólares, cuya oferta fue realizada por las autoridades de este país si las personas se autodeportaban. Esta misma propuesta podría permitir la entrada legal a Estados Unidos solo para aquellos que se deporten voluntariamente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido aumentar sustancialmente las deportaciones. Los expertos creen que la oferta de autodeportación solo resultará atractiva para una pequeña parte de los migrantes que ya están considerando regresar, pero es poco probable que genere una gran demanda. Esta oferta se ha combinado con las detenciones de migrantes en Estados Unidos, que han recibido mucha publicidad, y el traslado de un par de cientos de migrantes venezolanos a una prisión de máxima seguridad en El Salvador.
La prensa estadounidense entrevistó a algunos migrantes de este primer vuelo y concluyó que la mayor parte de personas ya tenían pensado regresar a sus países de origen.
En un comunicado sobre el vuelo emitido el lunes, la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, afirmó: “Si se encuentra aquí ilegalmente, utilice la aplicación CBP Home para controlar su salida y recibir apoyo financiero para regresar a casa. De lo contrario, estará sujeto a multas, arresto, deportación y no se le permitirá regresar jamás”.
Veintiséis migrantes más a bordo del vuelo se dirigían a Colombia, según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU.
Algunos seguirán solicitando la autodeportación porque sienten que su tiempo en Estados Unidos ha terminado o porque cada vez les resulta más difícil trabajar, detallaron los medios nacionales.






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