La titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS en inglés) Kisti Noem, anunció en su cuenta de la red social de X, que próximamente se abrirá un nuevo espacio para recluir a mil personas detenidas por no contar con una identificación oficial de Estados Unidos. Esta cárcel llevaría el nombre de «Speedway Slammer».
La noticia se dio a conocer el martes de esta semana y Noem la calificó como una alianza de trabajo con el gobierno estatal de Indiana. Esta nueva cárcel destinada para inmigrantes indocumentados se agregará, según la secretaría de DHS a la cárcel ya existente de Bunker Hill, que opera en Indiana y está ubicada a 112 kilómetros del casco urbano de Indianapolis.
La secretaria del DHS, Kristi Noem, denominó el espacio «el cárcel de velocidad», probablemente en referencia al famoso circuito de Indianápolis.
Por su parte el gobernador republicano Mike Braun expresó su apoyo a las instalaciones de Indiana en un comunicado de prensa:
«Nos enorgullece trabajar con el presidente Trump y la secretaria Noem para eliminar lo peor de lo peor con esta innovadora alianza», declaró Braun. Indiana está adoptando un enfoque integral y colaborativo para combatir la inmigración ilegal y seguirá liderando el camino entre los estados.
Esta es la segunda vez en semanas que Indiana participa en las conversaciones con el ICE. El 21 de julio, se anunció que el ICE también utilizaría Camp Atterbury para albergar a inmigrantes detenidos. |
La financiación para la expansión en Bunker Hill se incluyó en la ley «One Big Beautiful Bill», promulgada el 4 de julio, que incluye la financiación de 80.000 nuevas camas para el ICE.
Esta es la segunda colaboración estatal para ampliar el espacio de detención del ICE; la otra es el ya mencionado «Alligator Alcatraz» en el sur de Florida.
Florida construyó el centro de detención temporal de inmigrantes en ocho días en un aeródromo aislado en lo profundo de los Everglades. Está a menos de 80 kilómetros al oeste del resort del presidente Donald Trump en Miami.
A mediados de julio, CNN informó que se espera que el centro en Florida albergue hasta 5,000 camas, según un funcionario del DHS.
Defensores de los derechos civiles y grupos ambientalistas han presentado demandas contra el centro de Everglades, donde los detenidos alegan que se les ha obligado a vivir sin alimentación ni atención médica adecuadas, se les ha prohibido reunirse con sus abogados, se les ha retenido sin cargos y no han podido conseguir que un tribunal federal de inmigración escuche sus casos.






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