El activista Héctor Barajas lamentó que el peligro de deportación siga amenazando a los veteranos que sirvieron a Estados Unidos.
Actualmente hay al menos 105 veteranos en peligro de deportación en los próximos meses, situación que preocupa a activistas y organizaciones en la frontera.
Héctor Barajas, veterano deportado y activista en Tijuana, advierte que la cifra podría aumentar y destacó que aunque cada caso tiene condiciones distintas, pero las políticas actuales elevan el peligro de deportación.
Otro sector en riesgo de posible deportación
La información obtenida por Barajas indica que actualmente hay 105 veteranos en procesos migratorios que podrían derivar en su deportación. Algunos enfrentan cargos, otros han perdido estatus migratorio por trámites inconclusos.
Explicó que no todos los casos implican la comisión de delitos. En algunos, se trata de veteranos que no renovaron su residencia permanente o perdieron beneficios por cambios en programas para militares extranjeros.
Reiteró que incluso en los últimos operativos, incluso ciudadanos han sido detenidos. El aumento de redadas genera un contexto más tenso y amplifica el peligro de deportación para veteranos.
“Si cometiste un crimen o no renovaste tu residencia permanente, puedes ser deportado; incluso si estabas en un programa militar cancelado y ya no tienes estatus legal”, comentó.
Destino de los veteranos en riesgo
Barajas aseguró que el destino de estos veteranos dependerá de procesos legales complejos. Algunos podrían apelar o reingresar bajo programas especiales, pero la aprobación no está garantizada.
Explicó que en ciertos casos recientes, cargos que antes derivaban en deportación ya no se consideran graves, lo que ha permitido que algunos veteranos regresen a Estados Unidos más rápido.
Sin embargo, las políticas endurecidas dificultan que este tipo de soluciones se generalicen. Muchos necesitarán asesoría legal costosa para tener una oportunidad de evitar la expulsión definitiva.
“Aplicar es una cosa, pero lograr que aprueben tu regreso es muy distinto; cada caso es diferente y muchos requieren abogados especializados para lograrlo”, señaló.
Panorama de los veteranos deportados en Tijuana
El cierre de El Búnker, refugio para veteranos deportados en Tijuana, dejó a varios sin un lugar fijo a dónde recurrir. La falta de apoyo oficial complica su reintegración.
El activista reconoció que es difícil tener cifras exactas, pues muchos veteranos no usan redes y viven sin conexión constante con la comunidad de apoyo.
“Muchos veteranos deportados murieron sin regresar; otros reaparecen de vez en cuando, pero hay quienes no quieren saber nada del Ejército ni de las organizaciones”, afirmó.
¿Podría darse la reapertura de El Búnker?
Barajas aseguró que existe la posibilidad de habilitar un nuevo espacio, aunque no con la misma dinámica de antes. La prioridad ahora es su salud y su familia.
Relató que tras años dedicados exclusivamente a ayudar a veteranos, sufrió un deterioro personal que lo llevó a priorizar su bienestar y reconstruir su vida.
Aun así, mantiene comunicación con la coalición que atiende a veteranos y contempla un proyecto itinerante para visibilizar la problemática en todo Estados Unidos y México.
“Ahora primero trabajo en mí y luego en ayudar; es importante tener mínimo un lugar donde puedan quedarse, porque ahora no hay ninguno realmente”, concluyó.


Janette De Los ReyesVivo en la frontera México y Estados Unidos. Mujer de 35 años, estudié Ciencias de la Comunicación y llevo cinco años en el periodismo abordando temas como migración, cultura y derechos humanos. En otra de mis facetas, busco contribuir al registro periodístico de la escena musical independiente que se gesta en Tijuana.






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